Duele amar
Ya no me quiere! ¿Qué hago?
Ahh...El amor
Por qué se miente

Opciones

Felicidad y creatividad

Actitud

Gratitud

Realizando los sueños

Una vida igualitaria

Yo soy yo

Amar es un buen negocio

Benevolencia

Hoy puedo quejarme

 

 

En todo el mundo no hay otro exactamente como yo. Hay personas que tienen algunas partes parecidas a las mías, pero nadie es exactamente como yo. Por eso, todo lo que resulta de mí es auténticamente mío porque yo lo escogí solo.

Poseo todo lo que hay en mí: mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace; mi mente, incluyendo todos mis pensamientos e ideas; mis ojos, incluyendo las imágenes que tienen; mis sentimientos, cualesquiera que sean: ira, gozo, frustración, amor, desilusión, emoción; mi boca y todas las palabras que de ella salen: corteses, dulces o ásperas, correctas o incorrectas; mi voz, alta o baja; y todas mis acciones, ya sean para mí mismo o para los demás.

Soy dueño de mis propias fantasías, de mis sueños, de mis esperanzas, de mis temores. Soy dueño de todos mis triunfos y éxitos, de todos mis fracasos y equivocaciones.

Puesto que poseo todo lo que es mío, puedo llegar a conocerme íntimamente. Al hacerlo puedo amarme y ser amistoso conmigo en todo mi ser. Entonces, puedo hacer posible todo lo que está en mí, en favor de mis mejores intereses.

Sé que hay aspectos acerca de mí que me desconciertan, y otros que no conozco. Pero en la medida en que soy amistoso y amante conmigo mismo, puedo valientemente y con esperanza buscar las respuestas para lo que no entiendo, y de esa manera descubrir más sobre mí.

Sin embargo, soy yo mismo cuando miro y sondeo lo que quiera que diga o haga, y lo que quiera que piense y sienta en un momento dado. Esto es auténtico, y representa dónde estoy en ese momento en el tiempo.

Cuando más tarde reviso cómo miré e impresioné, qué dije o hice, y cómo pensé y sentí, puede parecer que algo no calza. Puedo descartar aquello que no se ajusta debidamente, y quedarme con lo que he probado que se ajusta, e inventar algo nuevo para lo que he descartado.

Puedo ver, oír, sentir, pensar, decir y hacer. Tengo las herramientas para sobrevivir, para estar cerca de los demás, para ser productivo, para obtener sentido y orden del mundo de personas y cosas que hay fuera de mí.

Soy dueño de mí mismo, y por eso puedo dirigirme. Yo soy yo, y estoy bien.


 

 

 

 


 

   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

   
Manuel Vallejo, Life Coach - Madrid, España
© Copyright 2004 tucoach.com. Inc. All rights reserved