| |
Mi
querida Alma:
Espero, que a través de mis dedos, pueda recoger lo que
hoy me quieres decir.
Sé que no
te he escuchado y que aunque he sentido que llorabas no te
puse atención, solo creía que esa sensación era producto
de nerviosismo, estrés...y no te escuché. Solo te
sentí.
Aquí
tienes mis dedos para que me cuentes lo que quieras, pongo
a tu disposición mi total abstracción, dejo parada mi
mente y espero no defraudarte.
“ He gritado, llorado, pataleado y me dejaste abandonada
una y otra vez. No entendía porqué. Te envié miles de
mensajes mientras tus ojos lloraban, te envié miles de
mensajes cuando intentabas sonreír mientras seguías
llorando por dentro. Impotente por tu actitud, me reflejé
en tu estómago, en tu espalda.
Un día te
miraste en el espejo y te diste cuenta que no eras la
persona que habías sido siempre. Aquella que rebosaba
salud y alegría. Fue entonces cuando una noche, te mandé
mensajes en tus sueños. Aquellos hombres y mujeres con
túnicas violeta eran tus sensaciones, sentimientos,
rencores, odios, frustraciones. Tú corrías de un grupo a
otro, y lo curioso es que no estabas bien con ninguno.
Después
de casi seis meses te sientas ha escucharme. Quieres que
te hable del amor que siempre te he tenido. Siempre he
sido tu mejor amiga, tu mejor amante, tu mejor soporte,
pero has pensado que el amor que te tenían que dar otros
era lo que necesitabas. ¿Cómo quieres que te quieran si te
has abandonado al absurdo, si me abandonaste cuando más me
necesitabas?
No podrás
dar amor si no te reconcilias primero conmigo. Mira la
vida con esplendor. Estoy dentro de tu cuerpo y solo podré
comunicarme contigo sino me intoxicas con nicotina,
alcohol...Ayúdame a cuidarte.
La mente es traicionera, no la escuches cuando te quiera
manipular, antes siéntate y dame la oportunidad de
manifestarme. Soy yo quien más te quiere, por eso no
dejaré que te hagan daño. A partir de ahora no estás sola,
a partir de ahora me conciliaré con tu pensamiento, pues
hemos estado muy distanciados, a partir de ahora sacaré lo
mejor de ti, y entonces eso que llaman amor te envolverá y
no esperarás nada a cambio.
Una y
otra vez me prestaste y regalaste a otras almas que, tal
vez, no me merecían o no me entendían y hoy vuelvo a mi
casa, de la que no tendría que haber salido nunca, una
casa que ha perdido muchos kilos, pero que juntas
podremos, no solamente restaurar, sino llenar con nuevas
esperanzas y nuevos propósitos.
Aprende...aprende...aprende de lo que has
vivido, sé que ha sido una experiencia centrifugante y
dura. Y quiéreme mucho, tanto como te quiero yo. Enséñame a
otros, pero no me prestes, soy tan transparente que sólo
otras almas transparentes me podrán ver e intuir. No te
preocupes, he vuelto a casa para no irme nunca.
De tu alma que te quiere y te protege”.
Gracias por haberme hablado, transmitiré tu mensaje y
espero que pueda hacer que otros se escuchen como hoy yo
te he escuchado. Tal vez hoy es el principio de nuestro
gran amor, el que nunca me ha defraudado, el gran amor a
mi persona.
|