|
|
|
|
Reflexión para ti. |
nº 70 |
|
Calidad humana. |
|
Muy poca gente habla de calidad humana. En esta época todos hablan de calidad de productos, de calidad de procesos, calidad de servicios, calidad de sistemas ... Muy poca gente habla de calidad humana, calidad de vida... sin ella, todo lo demás es apariencia sin fundamento. Hablar de calidad humana es cuidar nuestros vínculos con los demás. Necesitamos rehacer nuestros vínculos humanos. De nada sirve trabajar de sol a sol en un lugar donde no tenemos amigos y llegar cansados aun hogar en el que nadie se interesa en saber cómo nos fue. ¿Para qué trabajar tanto si nos sentimos solos? Es triste leer un libro y no tener alguien con quien comentarlo; es doloroso sentirse preocupado y no contar con una persona a quién abrirle el corazón. De nada vale estar al frente de una cancha de tenis, de fútbol o frente aun juego de salón; si no tenemos con quién jugar, ni con quien disfrutar ese momento. ¿Para qué tener lo que no se puede compartir? Ni las cosas, ni el dinero poseen valor intrínseco. El valor de lo material está en su aplicación, en el servicio a alguien más o la convivencia con alguien más. La belleza de tener, está en compartir. La magia de luchar por una prosperidad económica, estriba ni más ni menos, en poder ver sonreír a alguien a quien le damos el privilegio de disfrutar lo que ganamos. Eso es parte de la naturaleza humana: dar, convivir, amar, servir ... ayudar ... En muchas ocasiones estamos asustados, asustados de lo que tal vez no podemos hacer; asustados de lo que pensará la gente. Permitimos que nuestros miedos se interpongan en nuestros sueños. Decimos no, cuando queremos decir sí. Murmuramos, cuando queremos gritar, después ... después gritamos a quien no teníamos que hacerlo: ¿por qué? Después de todo, cruzamos por esta vida una sola vez; no hay tiempo para tener miedo. Así que intenta... intenta aquello que no has hecho, arriésgate, participa en el maratón, escribe aquella carta, enfréntate como ganador a las cosas cotidianas. El tiempo no regresa. No tienes nada que perder, y todo... ¡¡Todo que ganar !! |
|
|
Pensamiento urbano. |
|
Hasta el día de hoy, has vivido buscando y encontrando una causa del por qué no te salen bien las cosas. Tener siempre 'una buena razón' para justificarte es fácil, pero nunca te conducirá al logro de tus objetivos. Aceptar y ejercer tu responsabilidad personal implica deshacerte del salvavidas que medio te mantiene a flote y probarte que eres capaz de hacerlo por ti mismo y más aún, que eres capaz de avanzar en la dirección que tú deseabas. ¡TÚ DECIDES! Si sigues responsabilizando a los demás de tus desventuras y permites que un 'así soy yo, ¿qué quieres que haga?' te detenga, y si continúas actuando conforme a lo que te indican los demás y aceptas que otras personas sean las que te digan qué está bien y qué está mal. ¡Por favor, no te quejes cuando no consigas lo que quieres! Las personas, aun las que te aman, no saben a dónde vas. ¡Esa decisión ES SÓLO TUYA! Ejercerla, es aceptar que tu vida tiene una razón de ser y que es tu responsabilidad encontrarla, como tuya será también la satisfacción de haberla alcanzado. |
|
|
|
Si deseas borrarte manda
un e-mail a boletin@tucoach.com
| Números anteriores
|
| Manuel Vallejo, Life Coach - Madrid, España |
| © Copyright 2004 tucoach.com. Inc. All rights reserved |