Reflexión de Mayo de 2010

nº 64

Interpretación Humilde.

Por ahí encontré uno de mis amigos preguntándose como gestionar personas a propósito de su actual trabajo y del proceso interno que esta viviendo. Cuando leí su post pensé en valores, escuchar, confianza e interpretación humilde.

Gestionar personas... la frase en si ya es muy potente. Me suena incluso de forma negativa. Algo así como manejar personas... como quien toma algo y lo mueve de aquí para allá a decisión propia. Entonces, más que hablar de gestionar personas, me quedo con las relaciones sociales entre personas. Así las pongo y me pongo en un mismo lugar.

Cuando nos relacionamos con las personas lo hacemos con sus valores... tal cuál. Me hace sentido entonces que para realizar un buen trabajo en equipo se deben conocer los valores de cada uno de los integrantes.

Preguntarse que los motiva, desde donde hablan, que valoran, que principios poseen y que los conecta, entre otras miles de preguntas, podría ser un buen ejercicio.

Luego, la pregunta obvia: ¿cómo identifico valores?... relacionándose, generando confianza y escuchando. Si no desarrollamos la capacidad de escuchar a nuestro equipo, difícilmente podremos movernos y moverlos... ni mucho menos conocer sus valores.

Finalmente, la interpretación humilde. Los que están a cargo de equipos suelen pensar que son dueños de la verdad, como si la verdad absoluta existiera.

Entonces, cuando visualizan un nuevo estado de equilibrio, intentan mover a su equipo a toda costa a ese estado dejando de lado las señales que les pueda dar el sistema.

La interpretación humilde tiene que ver con aceptar que podemos estar equivocados, incluso tanto que el escenario de equilibrio que nos inventamos no exista y tengamos que movernos a otro impulsados por nuestro propio equipo.

Liderar y dejar que nos lideren... tan tan!

Pensamiento urbano.

El concepto de felicidad es muy diferente de unas personas a otras y aunque hay cosas y sensaciones que pueden ser comunes, los gozos de unos pueden ser la pesadilla de otros.

Algunas personas son felices llevando una vida tranquila y segura mientras otras se mueren de aburrimiento si están solas; si no hay en su vida cambios, novedades y fuertes excitaciones.

La felicidad depende más de lo que ocurre dentro que de lo que nos sucede fuera; de las ideas que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la vida.

Depende de todos los misterios que viven ¡en el Bosque Mágico de tu Mente!

Dentro de tu mente lo tienes todo. El sol y la luna, las montañas y los valles. Los colores del amanecer y las sombras de la noche. La alegría de las cascadas y la niebla espesa que empapa el alma de nostalgias infinitas.

Si buscas dentro de tu corazón, siempre encontrarás razones para ser feliz y también para permanecer en la tristeza.

Porque tu felicidad no depende de otros, de la compañía que tengas o de lo que haces, ni tampoco de lo que tienes. No depende de cómo sea tu cuerpo ni de que tengas más o menos dones.

Sólo depende de lo conforme que estés con lo que haces, con lo que tienes, con tu cuerpo y con tus dones.

La Felicidad depende de que realmente quieras ser feliz y estés tan a gusto contigo mismo como para poder sentir el gozo de la Vida.

“La felicidad es una mariposa que sale volando cuando la persigues, pero que puede posarse a tu lado, si te sientas tranquilamente a mirar”.

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Manuel Vallejo, Life Coach - Madrid, España
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