Reflexión de mayo de 2008

nº 40

Creciendo un poco cada día.

Imposible atravesar la vida ... sin que un trabajo salga mal hecho, sin que una amistad cause decepción, sin padecer algún quebranto de salud, sin que nadie de la familia fallezca, sin que un amor nos abandone... sin equivocarse en un negocio.

Ese es el costo de vivir. Sin embargo lo importante no es lo que suceda, sino como reaccionamos nosotros...

Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar. Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.

Uno crece al aceptar la realidad y al tener el aplomo de vivirla. Crece cuando acepta su destino, y tiene voluntad de trabajar para cambiarlo. Uno crece asimilando y aprendiendo de lo que deja detrás...construyendo y proyectando lo que tiene  por delante.

Crece cuando se supera, se valora, y da frutos. Cuando abre camino dejando huellas, asimilando experiencias...

¡Y siembra raíces!

Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes... cuando se es fuerte por carácter, sostenido por formación, sensible por temperamento... ¡Y humano por nacimiento!..

Cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo.

Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe....Uno crece cuando se planta para no retroceder... cuando se defiende como águila para no dejar de volar... Cuando se clava como ancla en el mar y se ilumina como estrella.

Entonces...Uno Crece

"Combatirse a sí mismo es la guerra más difícil; vencerse a sí mismo es la victoria más bella"

Pensamiento urbano.

No es más fuerte el que no pide ayuda que aquel que es capaz de pedirla cuando la necesita. Tener fortaleza no significa llevar coraza, ni tampoco ser una persona siempre segura y fuerte. La fortaleza es una casualidad interior, una energía que uno desprende en los momentos en que todo parece temblar y que permite mantener el equilibrio emocional.

A veces queremos guardar la forma de la fortaleza y nos ponemos una armadura para rechazar lo que nos llega. Hemos confundido fortaleza con insensibilidad. Las corazas pueden protegernos de lo extremo que nos puede dañar, pero también nos aíslan y no permiten que los demás nos conozcan ni que nosotros conozcamos a los demás.

Si bien evitan que nos hieran, al no mostrarnos como somos tampoco dejan entrar en nuestro interior las cosas buenas: el amor, la compasión, la ternura, y con ellas la oportunidad de amar y ser amados.

Soy fuerte, puedo con todo…puede ser un indicio de debilidad. Soy frágil, a veces puedo solo, a menudo necesito ayuda de los demás y entonces la pido…puede indicar fortaleza.

Somos humanos, nos pueden herir y , a pesar de todo, nos podemos aproximar a los otros, arriesgarnos a ser nosotros mismos y hacer posible que nos acepten y valoren tal y como somos, y no por lo que somos y queremos parecer.
 

"Si te falta un corazón de guerrero nunca tendrás ejército"

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Manuel Vallejo, Life Coach - Madrid, España
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