Reflexión de agosto de 2004

nº 5

Trabaje por objetivos específicos.

Con frecuencia, la diferencia entre lo grandioso y lo casi grandioso es darse cuenta que si usted espera llegar a lo grande, debe trabajar diariamente hacia sus objetivos. El levantador de pesas sabe que para lograr un gran objetivo es necesario que fortalezca y dilate sus músculos diariamente.

El padre que desea educar a un hijo disciplinado y amoroso, del cual se sienta verdaderamente orgulloso, sabe que el carácter y la fe se construyen mediante inyecciones diarias de la enseñanza por el ejemplo. Si nuestro propósito es llegar a la forma “más” de vivir, entonces nuestro objetivo cotidiano debe de incluir un esfuerzo honesto por mejorar respecto del ayer. Si esperamos cambiar y mejorar nuestras circunstancias, entonces obviamente debemos cambiarnos y mejorarnos – debido a que tenemos que ser algo antes de que podamos hacer algo.

Los objetivos cotidianos son los mejores indicadores – y los mejores constructores – del carácter. Aquí es donde entran al cuadro: dedicación, disciplina y determinación. Aquí es donde podemos tomar la fascinación del objetivo o sueño grande a largo plazo e ir a las verdaderas raíces de la construcción de cimientos que nos ayudará a asegurarnos que nuestro sueño se constituya en nuestro destino.

Los objetivos deben ser específicos.

En el día más caliente que haya conocido el mundo, tome la lente de aumento más poderosa que pueda comprar en una tienda y una caja de recortes de periódico. Aunque usted concentre la energía del sol a través de la lente, jamás podrá iniciar un fuego si mantiene la lente en movimiento. Sin embargo, si usted la mantiene fija y la enfoca sobre el papel, dominará la energía del sol y la multiplicará a través de la lente.

Entonces usted podrá iniciar un fuego intenso. No importa el calor, potencia, brillo o energía que usted tenga, si no los domina y enfoca en un objetivo específico y los sostiene ahí, jamás logrará lo que justifica su habilidad.

El arte de fijar objetivos es el de enfocarse en un objetivo específico y detallado. Decir “mucho” dinero, una casa “bonita” o “grande”, “más” educación, “vender más”, “hacer algo más por la comunidad”, o ser un “mejor” esposo, esposa, estudiante, persona, constituyen objetivos demasiado generales.

Por ejemplo, en vez de una casa “grande” o “bonita”, su objetivo debe estar descrito hasta el detalle más pequeño. Indique el número de metros cuadrados, el tamaño, tipo y clase de terreno, la ubicación, el número de habitaciones, estilo, color, etcétera. Luego, usted puede conseguir una fotografía o un folleto de la casa para tener una visión lo más clara posible de su meta.

Tome la información general de la fijación de objetivos y aplíquela específicamente a su caso personal. Sin importar lo que usted quiera, si usted espera llegar a la efectividad completa, sea específico en cuanto a los detalles. ¡No se arrepentirá!

Pensamiento urbano.

¿Cómo puedes dar en el blanco si no lo tienes? O, acaso, ¿tienes un blanco, una meta a la cual le estás apuntando? Si no tienes metas a las cuales le estás apuntando es como querer darle a un blanco que no existe. Es tan difícil llegar a un destino que no se tiene, como regresar desde un lugar en donde no se ha estado.

Tu puedes detener a cien jóvenes en la calle y preguntarle a cada uno: “¿Qué está haciendo para garantizar su fracaso en la vida?” Después de recobrarse del choque inicial, probablemente cada uno dirá:

“¿De qué me habla? Yo trabajo por alcanzar el éxito”. Y trágicamente la mayoría de ellos piensa que así es. Sin embargo, si siguiéramos a esos cien jóvenes hasta llegar a la edad de sesenta y cinco años, es bastante probable que –si acaso- sólo cinco de ellos habrán alcanzado la seguridad financiera que todos queremos disfrutar.

¿Crees que las personas que no logran el éxito en la vida, tienen planes de fracasar? No. El problema es que no hacen planes de nada. Los objetivos o planes son importantes, así que, ¿por qué no hay más personas que los fijan o que los tienen?

El noventa y siete por ciento de la gente en nuestra sociedad no tiene organizado un programa de metas. Es posible que tengan algunas metas individuales, pero no un plan integral para alcanzarlas. Ésa es la gran diferencia.

Las metas aisladas son relativamente fáciles de proponer. Sin embargo, un programa equilibrado para lograrlo, es diferente. Esta es la razón por la cual sólo el tres por ciento de las personas tienen un programa de metas diseñado para cosechar los mejores beneficios de la vida. Hay varias razones por las cuales las personas no sientan metas. ¿Se ha puesto a pensar cuáles pueden ser estas razones?

 Si deseas borrarte manda un e-mail a boletin@tucoach.com | Números anteriores
Manuel Vallejo, Life Coach - Madrid, España
© Copyright 2004 tucoach.com. Inc. All rights reserved